miércoles, 29 de octubre de 2008

Los caramelos y rata astuta

Érase una vez en un viejo edificio de una vieja ciudad, en donde los compañeros de la rutina diaria de trabajo constantemente comentaban y murmuraban: “Supieron de la rata?”, “Alguien dijo que la vio!!!”, “Ignacio le tomó una foto!!!”, “Se ha comido las galletas de Mariana!!!” y así, muchas otras tantas historias que giraban en torno a la misteriosa existencia de una o de unas ratas que jamás llegaron a aparecer.

En la misma oficina que ocupada aquél viejo edificio, de aquella vieja ciudad, laboraba un señor de porte noble, decente, honesto y muy trabajador. Él era buen amigo de todos y era un gran galante y conquistador, sin dejar de ser un caballero, con todas las damas del viejo edificio. Era su buena costumbre, suministrar a sus compañeros y amigos de trabajo con deliciosos caramelos que traía de distintas ciudades, a veces habían caramelos nacionales y otras tantas, caramelos extranjeros… la mayoría de las veces, todos eran deliciosos, tan deliciosos que más tardaba el señor en llenar la dulcera que los demás de terminarse los dulces.

Así, se pasaban los días, el señor surtiendo y los caramelos desapareciendo… el señor surtiendo y los caramelos disminuyendo… el señor surtiendo y los compañeros añorando que cada vez los caramelos se terminaban más rápido. Con tal disminución-desaparición, llegaron a formarse varias teorías: una, ¡Víctor come muchos caramelos! Dos, ¡los muchachos que hacen la limpieza en horas inhábiles se comen los dulces cuando yo no estoy!. Tres: (en tono sarcástico) ¡Aquí ha de haber alguna rata que se está comiendo los caramelos!...........................

Chan, chan, chan, chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaannnn…

Cierto día se probó que la última teoría, no obstante ser la sarcástica, había sido la verdadera, efectivamente: ¡Había una rata que se estaba acabando todos los caramelos!. El descubrimiento de dicho hecho nació de que el día anterior a aquél, el Señor de los Caramelos había dejado la dulcera casi-casi llena y ese día llegó a la vieja oficina muy, muy temprano. Se le hizo raro que el descaro de aquél ladrón fuera tal que la dulcera estaba vacía. Algún sentido extra lo hizo empezar a limpiar y ordenar su escritorio, encima de su escritorio, debajo de su escritorio, etcétera, cuando ¡oh sorpresa! Encontró la artillería de dulces más grandes que jamás pudo haber visto!!! ¡Era la alacena de la Rata!, la misteriosa rata que jamás llegaron a ver, pero a la cual le descubrieron el nido, nido que estaba conformado por caramelos enteros, medios caramelos, caramelos picados, caramelos chupados, envolturas de caramelos, etc. etc. etc.

Jamás nadie vio a la rata, jamás nadie la toco, jamás nadie la escuchó, pero todos fueron testigos de tal astucia de aquel animal rastrero al robarse por las noches enteras aquellas cantidades de dulces, que nadie explica como sacó de la dulcera uno a uno sin que la misma cayera el piso y se quebrase. Lo que sí todo el mundo admiró y comentó fueron tres cosas: 1. la inteligencia de la rata, 2. que seguro sería una rata muy gorda y con caries en los dientes, y 3. que algún día tendría problemas de azúcar por tantos caramelos que ingirió.

Fin.

viernes, 24 de octubre de 2008

Hoy quiero agradecer

Tengo mucho por lo cual agradecer, todos los días, a todas horas. Agradecerle a quién?... a Aquél que nos ha dado licencia para circular en este mundo y no nos ha puesto restricciones para ello. Agradecer por los miles de millones de pequeños y grandes detalles que no son sino una pieza más del rompecabezas: "vida"....... gracias.........

Por cada mañana y por cada noche,
por la luna, el sol y las estrellas,
por lo dinámico y lo aburrido de la Naturaleza,
por los animales, las plantas y toooodos los demás seres vivos, por los no tan vivos,
por el agua y por la paz que ésta transmite cuando cae, cuando fluye, cuando ebulle,
por ser y por estar,
por los momentos que he estado arriba y los otros en los que he estado abajo,
por la sonrisa de mi Hija,
por el calor que me da mi Madre,
por mis manos y por mis pies,
por el amor, por la pasión,
por cada despertar al lado de John,
por cada besito que me da Natalia,
por las peleas con mi Hermana,

por la ternura de la Chaparra,
por saber amar,
por conocer el verdadero significado del amor, sintiendo cuánto me aman,

por mis amigos y mis enemigos,
por tener razones para seguir circulando cada día,
por las sonrisas que me regala la gente en la calle,
por las sonrisas que me permito regalar,
por los "gracias" y los "por favor",
por los trabajos que he tenido,
por el dinero que me ganado y por el que me he gastado,
por las inversiones que he hecho (¿cuáles?), :)
por mis buenos momentos,
por mis lágrimas,
por los momentos compartidos con mi amigas,
por las horas de risas y sonrisas al lado de todos los que me han hecho feliz,
por cada "te quiero" que me dice Natalia,
por la existencia de mi Dinosauria (Estefania),
por estar rodeada de gente con buena vibra,
por poder detectar a la gente con mala vibra,
por esa muestra de alegría que me da la gente que hace rato no veo cuando la vuelvo a ver,
por los buenos días que recibo en el camino hacia mi cubículo,
por el profundo amor de mi tía (aún con sus desacuerdos.. jaja),
por ese angel que me prestaste (mi tía, otra vez),
por tener mucha gente que piensa en mi y en Natalia,
por ser de las pocas personas que pueden decir: qué buena suegra tengo!,
por todos aquellos que no veo hace tiempo y me recuerdan bien,
por todas aquellas personas que me han ayudado,
por todas aquellas a quienes pude ayudar,
por el frio y por el calor,
por lo absurdo y por lo lógico,
por le viento que me roza la cara en noviembre,
por las ricas comidas de diciembre,
por empezar y culminar cada día -hasta hoy- (que profundo! jaja),
por poder dormir EN PAZ,
por tener la conciencia tranquila,
por casi-casi tener mis deudas finiquitadas,
por..... por..... por......... porrrrrrrrrrrr..................... MIL RAZONES MÁS!!! (que caben en 10 posts más..................)

Gracias vida, gracias Dios!!!


lunes, 13 de octubre de 2008

¡Qué linda estabas anoche!

Quisiera decirte que anoche lucías esplendorosa... como una señorita elegante (para ser señora te faltó que hubiera sido una noche de noviembre)... pero estabas realmente bella. Te vi tan bella quizás porque hace muchas noches no te veía brillar así. Hace tantas noches que las nubes cubrían el cielo y ninguna estrella aparecía en el firmamento, menos tú.
Pero ahora, el invierno comienza a marcharse y empiezan a llegar aquellas noches añoradas de octubre, noviembre, diciembre y hasta enero... esas noches de paz, frío, brisa, viento, destello, armonía, alegría.... Esas noches en las que el Universo entero se deleita con tu belleza. Ahora, eres a penas esa señorita de la que hablo antes, en noviembre empiezas a convertirte en una dama elegante, esa dama que es codiciada por muchos admiradores entre ellos YO, entre ellos muchas otras personas que conozco, entre ellos Natalia.... siiiii, mi Natalia, que gracias a mi fijación por tí, también te busca, tambíén te admira.
Anoche, después de verte y platicarte por un rato... la vi a ella y le dije: "Mami, te tengo un regalo....." y cuando le dije que ese regalo eras tú, sonrió y se quedó viéndote unos minutos y finalmente me dijo "Qué linda lunita mamiii...." Me hace y me hará siempre muy feliz que mi hija comparta mis gustos y sobre todo que a ella también le causen placer las cosas tan sencillas de la vida como tú, Luna!!!
Sabes? no se cuántos años tengo de admirarte y sobre todo de platicar como una loca contigo en aquellas noches de esperanza, desesperanza, alegría, nostalgia o simplemente meditación... pero creo que eres uno de los mejores regalos que Dios nos dio en su Naturaleza.... de aquellas cosas que teniendo tan cerca y tan al alcance, muchas veces se nos olvida apreciar.
Gracias por brillar así anoche, después de varios días de bruma me diste un poquito de luz... gracias por acompañarme en otras tantas otras noches en las que te veía desde mi ventana. Gracias por iluminar esas noches oscuras de todas aquellas personas que caminan por algún lugar en donde sólo las acompañas tú. Gracias Luna, esperaré ansiosamente tus noches del próximo noviembre!

lunes, 6 de octubre de 2008

La anécdota más pura y dulce de Natalia

(Escrito: 04-01-08)

-Jueves, 27 de diciembre de 2007-. Era el primer viaje de Natalia a Esquipulas, la ciudad en donde reside El Cristo Negro, el Milagroso Señor de Esquipulas, amado y venerado por millones de fieles que creen de corazón en sus milagros. Fuimos con muchísima emoción, yo quería ir porque hacía muchos años no visitaba al Cristo Negro, además quería llevarle a mi hija. Mi mamá tenía 20 años exactos de no ir y fue por ella principalmente que decidí que hiciéramos el viaje. Eran tres razones fundamentales: 1. mi mamá, 2. presentar a Natalia y sobre todo, 3. presentar a la bebita de la familia, Estefanía, quien había nacido 25 días antes. Fuimos por primera vez como familia, mis hermanos, mi hija, mi sobrina, mi mamá y yo.

Estábamos haciendo la fila para pasar a la veneración del Milagroso Señor de Esquipulas, esa kilométrica cola que siempre hacemos los fieles con el único propósito de orar, platicar un rato con el Señor y pasar dándole una sonrisa, un agradecimiento y finalmente derramando más de una lágrima. La emoción que allí se siente es increíble, además yo soy muy sentimental y siempre lloro. Ese día no era para menos, le estaba llevando a mi hija, mi tesoro, el regalo más grande y más puro que Él me había enviado.

A penas estábamos empezando a hacer la fila (en ese momento faltarían dos horas aproximadamente para poder ingresar al Templo), Natalia obviamente estaba muy inquieta, bajo el sol, jugando con una candela a la que ella nombró “Azul” (porque era de color azul) la cual finalmente terminé dejando en su nombre al señor crucificado de la capilla de afuera del Templo.

Fue cuando de pronto, un “indigente” se empezó a acercar a nosotros, sosteniéndose de los barrotes de la baranda que indica en dónde se hace la fila… el hombre que era de avanzada edad, tenía una apariencia muy fea. Estaba sucio, mal oliente, se veía cansado, zarrapastroso, llevaba un morral colgando de su hombro izquierdo y se apoyaba en un viejo bastón. Tenía los ojos invadidos por cataratas y sinceramente su apariencia no era agradable. Cuando se acercó justo a donde estábamos, Natalia no le perdió la vista y en cuestión de unos segundos ya le estaba regalando unas sonrisas. Cuando le sonreía le decía: “hooooola!” “hooooola!” al mismo tiempo que le tocaba la pierna. El hombre jamás le puso atención, yo creo que él no escuchaba. Yo no sabia que hacer, lo primero que pensé fue apartar a Natalia y no dejar que lo tocara, pero fue en cuestión de milésimas de segundo cuando me detuve y allí la dejé. Me provocó tanta ternura su amabilidad con él. En realidad, Natalia es amable con todo el mundo, siempre anda regalando mucho amor y sonrisas.

El hombre siguió caminando y fue en aquel momento donde yo “cumplí” por decirlo de alguna manera, con mi obligación como humana o como cristiana (no se…) dándole algunas monedas a aquél hombre. Fue en aquel momento en el que Natalia me dijo de la forma más clara del mundo: “Mami, Él es Jesús?”… y sonrió.

Ha sido la pregunta más bella, dulce, tierna e inocente que Natalia me ha hecho. En ese momento los ojos se me llenaron de lágrimas y cada vez que cuento esto y ahora que lo escribo vuelvo a llorar. Natalia habla casi perfectamente a pesar de tener solo 2 años de edad… hace muchas preguntas y dice mil cosas graciosas cada minuto. Sin embargo, hasta hoy puedo decir que esa ha sido la cosa más bella y más pura que ha salido de su boca. Escribo hoy esto (lo cual quise hacer desde ese momento) porque quiero que un día Natalia lo sepa y porque hoy creo y en aquel momento comprendí y entendí en mi corazón que definitivamente no existe un corazón más puro, noble, limpio y bondadoso que el de un niño. Jesús nos ha enseñado que fuimos hechos a su imagen y semejanza y que DEBEMOS ver y tratar a nuestros hermanos como si se tratase de Él y amarlos y respetarlos como a Él y como a nosotros mismos y nosotros los hombres no lo entendemos.

Cuando Natalia me preguntó si Él era Jesús le contesté que no con lágrimas en los ojos y luego reparé y pensé que DEFINITIVAMENTE SI ERA JESUS… fue Jesús mismo que en aquel momento se manifestó en hombre para darme a mí un mensaje especial, para enseñarme y mostrarme que su presencia está en el más pobre, en el más desvalido, en el más sucio, en el más enfermo, en el preso, en el indigente, en el alcohólico, en el señor que recoge la basura, en el médico, en el ingeniero, en la mujer, en el hombre, en el niño, en el anciano y en cualquier otro hombre que haya sido hecho a su imagen y semejanza.

Gracias Jesús, gracias por haberme dado ese mensaje tan bello en esos días tan especiales entre la Navidad y el Año Nuevo. Gracias por utilizar esa alma noble e inocente para recordarme que debo ser más humana y sobre todo que debo ser ejemplo de vida para mi hija para que ella lo sea.
Gracias porque en ese momento comprendí el mensaje que siempre nos has enviado a través de tu palabra, gracias por allí comprendí que así eres y fuiste tú, viste igual a todos, amaste igual a todos, no hiciste distinción ni marcaste las diferencias, gracias porque indudablemente ese día Natalia te vio a ti reflejado en aquel ser humano que necesitaba no solo monedas, que seguro necesitaba afecto, amor, una sonrisa… y ella se la dio, aunque talvez él ni cuenta se haya dado. Gracias Natalia, gracias por haberme dado una lección tan linda aquel día. Ojala y el día que leas esto se te enchine la piel igual que a mí y llores, llores y llores muchísimo. Que llores de amor, que llores de alegría, que llores de convicción al creer que Jesús existe y que se manifiesta en nuestra vida constantemente. Te amo Princesa, eres el mejor regalo que Dios le ha dado a mi vida!!!